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jueves, 29 de septiembre de 2011

Repudio mundial al Presidente indígena que reprime a otros indígenas en Bolivia

COICA

COORDINADORA DE LAS ORGANIZACIONES INDÍGENAS DE LA CUENCA AMAZÓNICA

RECHAZAMOS REPRESIÓN A LA MARCHA DE CIDOB

MOVILIZACIÓN MUNDIAL EN SOLIDARIDAD CON LA LUCHA INDÍGENA DEL TIPNIS

En estos días se han vivido momentos de tragedia para los pueblos indígenas del mundo. Un presidente indígena ordena la masacre de otros indígenas, de las tierras bajas y organizadas en CIDOB. Niños y mujeres golpeados, cientos de dirigentes perseguidos y encarcelados.

¿Hay algo tan importante en juego como para llegar a este extremo absurdo? ¿Vale tanto una carretera como para herir de muerte la esperanza de nuestros pueblos y destruir en un día la construcción de un estado verdaderamente plurinacional?

Rechazamos profundamente esta represión, la obsesión por imponer una carretera, los intereses mezquinos de empresarios brasileños dispuestos a atropellar todo por simples negocios, la ceguera de dirigentes que se comportan como “colonizadores”, irónicamente a nombre de una “descolonización”.

Respaldamos una vez más la lucha de CIDOB y la justeza de sus demandas para que esa carretera no atraviese el “Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Secure” (TIPNIS) sino que cambie de ruta y pase por su costado, y no afecte la vida, el ambiente y la salud de los pueblos genas.

Algo viable de hacer, un simple desvío, y salvamos la pervivencia de los pueblos indígenas y la naturaleza a la cual estamos unidos. El Buen Vivir no tiene nada que ver con la depredación y corrupción de los cocales ni con carreteras para fomentarlas.

Encima de la represión, ahora viene la burla de un supuesto “referendo” manipulado, donde los cocaleros que quieren invadir y colonizar las tierras bajas van a votar y hacer “ganar” a la carretera.

Denunciamos la violación del Convenio 169, de la Declaración de la ONU sobre derechos indígenas y de la Constitución boliviana, al imponer a sangre y fuego la destrucción del territorio y naturaleza indispensables para la pervivencia de los pueblos del TIPNIS.

Llamamos a las organizaciones indígenas del mundo a solidarizarse en forma activa y concreta con la Marcha Indígena de CIDOB. Está en juego la continuidad histórica de los pueblos indígenas y del proceso de efectiva descolonialidad de Bolivia. Si el gobierno lo abandona por el neo desarrollismo extractivista y los negociados con capitales brasileños, los pueblos indígenas retomarán el camino y una batalla central es sobre el TIPNIS.

No puede ni debe triunfar un gobierno que retrocede y traiciona los mandatos de un pueblo. Deben avanzar quienes siguen firmes y profundizando los cambios sociales para que el Buen Vivir de armonía entre sociedad, naturaleza y cultura, pase del discurso a la práctica.

Llamamos a nuestros hermanos del mundo a las siguientes acciones:

a) Cartas al gobierno boliviano, de respaldo a la plataforma de CIDOB y que se desvíe esa carretera.

b) Cartas al gobierno brasileño, para que deje de ser cómplice con este etnocidio, y que el banco (BNDES) y constructora (OAS) acepten desviar la carretera.

c) Plantones ante las embajadas de Bolivia en sus países, con las mismas demandas.

d) Hacer llegar a CIDOB la ayuda material necesaria para detener los abusos del poder estatal.

e) Organizar una Misión Indígena internacional hacia Bolivia, liderado por el Foro Permanente de la ONU, el Relator Especial para Minorías Étnicas de las Naciones Unidas de manera de apoyar en el terreno a que se atiendan las justas demandas de los pueblos indígenas movilizados.

f) Demandas internacionales (CERD, CIIDH, OIT, ONU) por los derechos colectivos de los pueblos indígenas en Bolivia.

“LA SALVACIÓN DEL PLANETA ESTÁ EN LA SABIDURÍA ANCESTRAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE LA AMAZONÍA”

¡El TIPNIS se defiende y no se vende!

Mayor información comunicarse con Sra. Eliana Rioja del Departamento de Comunicación de CIDOB, al número de celular 00591-72653034. Correos: com@coica.org.ec / cidob@cidob-bo.org

martes, 15 de diciembre de 2009

Comisión Bagua intenta legitimar desprecio y racismo del Estado-nación para justificar masacre del 5 de junio

PERÚ: COMISIÓN DE LA FALSEDAD Y PROYECTO DE LA IGNOMINIA

El racismo hoy más operativo y hasta agresivo es el del paternalismo que se arroga la facultad de decidir por los demás. Es lo que hace la Comisión particularmente respecto a indígenas. ¿Y qué decide por ellos y ellas? Que necesitan tratamiento paliativo para que asimilen más pacíficamente las mismas políticas que vienen atropellando sus derechos y han conducido a la masacre.
Por BARTOLOMÉ CLAVERO*
De la Comisión de la Falsedad se ha filtrado el Proyecto de la Ignominia, el borrador casi ultimado de su Informe sobre Bagua. Ésas son denominaciones merecidas desde que hace unos días se ha conocido el texto. La Comisión ha sido corta en la averiguación y el Proyecto es largo en el adoctrinamiento. Pontifica en todo lo que no ha investigado, esto es en todo. Trivializa hechos e ignora derechos. Reparte a mansalva responsabilidades y no identifica las que desencadenaron la masacre. Adopta una posición paternalista respecto tanto a la ciudadanía peruana como a los pueblos indígenas al tiempo que se permite repartir acusaciones de racismo por doquier. El racismo hoy más operativo y hasta agresivo es el del paternalismo que se arroga la facultad de decidir por los demás. Es lo que hace la Comisión particularmente respecto a indígenas. ¿Y qué decide por ellos y ellas? Que necesitan tratamiento paliativo para que asimilen más pacíficamente las mismas políticas que vienen atropellando sus derechos y han conducido a la masacre.
Para el Proyecto de la Ignominia tales políticas son plausibles, sólo que no se ha sabido venderlas a indígenas y a la otra parte remisa de la misma ciudadanía peruana. El problema no radica, según el Proyecto, en ellas, sino en la deficiente percepción indígena y de ese contingente no indígena acerca de ellas: “Los nativos piensan que el Estado (…) les quiere quitar todo lo que poseen para proponerlo a la libre disposición de los empresarios”, por lo cual “los nativos reclaman al Estado una consulta y un diálogo amplios”. No es el Convenio 169, el Convenio de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes que el Perú tiene ratificado, el que exige tal consulta, sino solamente “los nativos” y esto además sólo porque ha faltado, asevera el Proyecto, “un diálogo sereno e intercultural”. El Proyecto no atiende el Convenio 169, este tratado sobre pueblos indígenas, ni siquiera para la terminología. Habla de nativos no sólo porque sea la denominación adoptada por la Constitución del Perú, sino también por cortar toda posibilidad de aplicación del Convenio 169, al que empecinadamente ignora como derecho en vigor a pesar de que ha de mencionarlo en más de una ocasión.
El racismo del Proyecto da la cara desde temprano al explicar que el Estado no debe intentar entenderse con indígenas de comunidades ni con representantes de las mismas, sino con quienes ya se hayan transculturalizado, lo que entiende que ocurre por la mera realización de estudios. Está así diciéndose que el Estado puede y debe cooptar la representación indígena. Cito literalmente porque comprendo que resulten posturas difíciles de comprender a estas alturas: “El Estado falló porque tomaba como interlocutores a indígenas que no habían estudiado y marginó a los indígenas que habían estudiado y con los cuales hubiera podido mantener un diálogo hasta comprenderse mutuamente. El Estado no conocía a los indígenas y tomó a todos como ignorantes. Esto fue interpretado en muchos ambientes como si el Estado hubiera querido sorprender al indígena en su ignorancia para manejarle a su antojo”. El Proyecto pone especial empeño, puede suponerse que interesado, en denunciar “la marginación y exclusión de muchos indígenas que han realizado estudios superiores”.
Lo que se afirma respecto a que el intento del Estado por entenderse directamente con los indígenas fue malentendido resulta en especial ofensivo no sólo por la presunción racista de ignorancia indígena, sino también por el descaro insultante como se presentan unos hechos. El Gobierno efectivamente cooptó sin éxito tras Bagua representación indígena intentando postergar a la respaldada por las comunidades y ahora el Proyecto de la Ignominia pretende que tal fue la percepción errada de la ciudadanía peruana. Este de la contrafactualidad descarada es el tenor continuo del Proyecto. En el Perú por lo visto tan sólo los miembros de la Comisión de la Falsedad dispuestos a suscribir el Informe, así como sus mandantes, ignoran el transcurso de los hechos. Es por supuesto una afectación de ignorancia que, gracias a la falta notoria de investigación, puede atravesar todo el Proyecto. No voy a comentarlo por entero. Sería cansino y bastante inútil. Si el Informe final responde al Proyecto, se desmentirá por sí mismo en casa y no se granjeará en el exterior crédito entre gentes de buena fe no sólo por sus torpes alardes de racismo, sino también, más sustantivamente, por no atenerse al derecho internacional de los derechos humanos y, en la forma, por su estilo de vaguedad con los hechos y ataque con las presunciones nada homologable ni compresible internacionalmente.
“A este error (el de intentar entenderse con gentes tan ignorantes como todos y todas los indígenas que no han cursado estudios) contribuyeron personas, ONGs, instituciones y empresas”, así entran en escenas caracteres dramáticos pues les corresponden papeles de malos en la esa obra de ficción que pergeña este Proyecto. Son quienes no dejan al Estado a solas para que, con el papel de bueno que se le asigna a éste, pueda arreglarlo todo con los indígenas. El mismo Proyecto ya ha sentado que “hay antropólogos, sociólogos, periodistas y ONGs que definen e inculcan diferentes identidades radicales en los indígenas amazónicos; movimientos ideológicos que orientan a los pueblos indígenas en distintas direcciones, se destacan muchos los derechos y poco las responsabilidades”, etc., etc. La responsabilidad grave para el Proyecto es la de predicar y defender derechos, con lo cual entiende que se genera un mundo de ficción que encandila a los indígenas. He ahí “los conceptos de comunidad nativa, de federación, de economía, de territorio, impuestos desde el exterior con modelos ficticios” y que han venido a romper, asegura el Proyecto, “con el sistema de desarrollo que se habían formulado las misiones preparando a jóvenes en estudios superiores para elevar el nivel educativo y formar una fuerza cultural, intelectual y de desarrollo comunal que superara las contradicciones de la marginación y la exclusión”. Entre el Estado y las viejas misiones, si les dejasen solos, arreglarían las cosas. Para la Comisión de la Falsedad su propia ficción constituye naturalmente la verdad en singular por única.
La presunción racista respecto a indígenas no sólo es la de ignorancia, sino también la de pobreza, una pobreza rodeada de recursos sobre los que no se les reconoce derechos y que así necesitan la intervención del Estado junto, se sobrentiende, a las empresas para beneficio que se presume de los propios indígenas. Es la virtud y el horizonte, afirma el Proyecto, del “desarrollo sostenible”. Ni siquiera se considera la posibilidad a la vista de que, contando con territorios y recursos, la pobreza indígena, en lo que efectivamente existe, es inducida, como tampoco la consiguiente de que, si se parte del respeto de los derechos indígenas, puede haber otras formas de desarrollo que se beneficien del conocimiento y cuenten con las aspiraciones de las comunidades amazónicas. Nada en este Proyecto se verifica, consulta ni contrasta. Todo es en él presunción. Y todo para él resulta una cadena de “errores” desde que se ha producido el rechazo de la mediación de las viejas misiones y sus indígenas trasculturalizados entrando en su lugar ONGs y otras huestes que promocionan en cambio “líderes sin estudios”, los que, según el Proyecto, tienen la responsabilidad de haber precipitado los acontecimientos.
A las comunidades indígenas mismas también se les imputa los efectos perversos de esa sustitución y, según siempre el Proyecto, suplantación de mediación y representación. “A este error han contribuido también los pueblos nativos. Estos deben saber que una cosa es la organización interna de las comunidades y el parentesco y otra cosa distinta son las relaciones del Estado con las comunidades nativas. Los Apus y los Curacas tienen poder y autoridad en lo referente a la comunidad pero para entenderse con el Estado deben dejar paso a los indígenas que han estudiado, quienes por su estudio pueden establecen un diálogo fructífero. Del mismo modo deben abandonar el criterio y el juicio de que los nativos son todos iguales, porque desde el momento en que unos han estudiado y otros no, ya que el que ha estudiado y puede entender a ambas partes, puede defender mejor a su comunidad”. Las comunidades indígenas deben en suma volver a la posición de subordinación propia del colonialismo, lo que el Proyecto no dice así por supuesto. ¿Quién ha hablado de democracia? ¿Quién habla de ciudadanía? No desde luego, respecto a indígenas, el Proyecto de la Ignominia debido a la Comisión de la Falsedad.
Hay misiones distintas a las viejas, a éstas que se ensalzan por mantener unas políticas de tracto colonial, le consta al Proyecto, pero forman facción, nos explica, con las nuevas instituciones mediadoras, los malos de esta ficción, los racistas para el racismo del Proyecto: “Las instituciones foráneas llegan a la selva con prejuicios de raza, de origen cultural y social, de nivel de desarrollo y de comprensión. Los antropólogos, las ONG, los petroleros y misioneros, se muestran superiores a los nativos, en conocimientos, en dinero, en ofertas y en posibilidades, debido a un racismo atávico”. En todo el Perú, sólo los miembros de la Comisión de la Falsedad dispuestos a suscribir el Proyecto de la Ignominia están libres de racismo. Sólo ellas y ellos conocen la verdad sobre el indígena: “Hay un falso concepto de hombre amazónico y, de aquí, un falso concepto de cultura, lo cual ha llevado a un error en el planteamiento de las relaciones con los indígenas amazónicos. Sobre todo ha habido un falso concepto de hombre, del ser del hombre. El orgullo de la sociedad occidental desprecia los valores de las culturas indígenas”. He aquí siempre el racismo imaginado en la superficie del espejo donde se refleja el racismo real, el que quiere recuperar e imponer la subordinación sustancialmente colonial. En tales términos extremistas de manipulación interesada no cabe ni siquiera un debate entre posiciones. La Falsedad y la Ignominia va a lo que va, al dominio de los recursos por medio de la trasculturalización de indígenas, y el resto del texto, todo él entonces, no es más que cháchara, pero cháchara agresiva y peligrosa.
Sin investigación propia digna del nombre, el Proyecto de la Ignominia elaborado por la Comisión de la Falsedad copiotea narrativas de aquí y de allá, sin más novedad que la de doblegarlas a su agenda de “desarrollo sostenible” sin participación indígena en la Amazonía. A la parte indígena el Proyecto ni siquiera le reconoce el derecho a la consulta que resulta obligada por el mandato del Convenio 169. Tan sólo se habla, en sede ya de recomendaciones, de que el Estado debe esmerarse en un “diálogo intercultural” a fin de ir creando, con la ayuda de políticas transculturalizadoras, las condiciones para celebrarse consultas desde el día en que por fin se logre un “código de comunicación”, esto es, puede entenderse, cuando todos y todas las indígenas se hayan transculturalizado. ¿Y qué ocurre mientras tanto con los derechos indígenas? ¿Han de esperar hasta ese momento? Así resulta. El planteamiento no puede ser más colonial.
He aquí la conclusión que puede extraerse del inminente Informe de la Ignominia de la Comisión de la Falsedad. Los indígenas, mientras que lo sean, lo que tienen son obligaciones para con el Perú y con la humanidad. Los derechos para sí mismos son cosas de los no-indígenas y de los indígenas cuando dejen de serlo: “La libertad y la felicidad de los nativos no deben concebirse en forma individual, ni solo del grupo étnico, sino desde la perspectiva del bien común de toda la familia humana, pensando que ya no está solo en la selva, sino al lado de otros grupos que tienen sus derechos”.
* Bartolomé Clavero es jurista e historiador español, especialista en historia del Derecho. Es catedrático de la Universidad de Sevilla y miembro del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas en representación de los estados de la Unión Europea.

martes, 27 de octubre de 2009

Alberto Pizango denuncia que persecución e intento de ilegalizar AIDESEP frustarán diálogo con el Gobierno

Entrevista de Carlos Noriega - La Primera (27-10-2009)
ALBERTO PIZANGO
“El Diálogo con el gobierno debe cortarse”
Hace unos días, el ministerio de Justicia solicitó la disolución de Aidesep. Alberto Pizango, presidente de esa institución, en diálogo telefónico con LA PRIMERA desde Nicaragua, advirtió que esta medida precipitaría el fin del diálogo entre el gobierno y las comunidades indígenas y una reanudación de las protestas. También habló de su candidatura presidencial y otros temas.
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¿Qué consecuencias puede traer la solicitud del Ministerio de Justicia para disolver Aidesep en el diálogo entre las comunidades indígenas y el gobierno?
El gobierno está demostrando que es contrario los pueblos indígenas, que solamente reclaman su derecho a vivir dignamente. No es posible que el gobierno trate de callar a los pueblos indígenas disolviendo Aidesep. Los pueblos están muy indignados con esta situación. Si el gobierno tuviera voluntad real de solucionar los problemas, no estaría persiguiendo a los dirigentes, ni intentando disolver una organización fundada en 1980 que es la expresión legítima del movimiento indígena amazónico y merece un respeto grande.

¿El diálogo quedará suspendido por esta razón?
La decisión de cortar el diálogo está en este momento en evaluación (N. de R.: La entrevista fue hecha antes de que Aidesep diera un plazo para que el Ministerio de Justicia retire el pedido de disolución, y advirtiera que, de lo contrario, dejará el diálogo).

¿En su opinión, las comunidades indígenas deben retirarse del diálogo como respuesta al intento del gobierno de disolver Aidesep?
Yo creo que el diálogo debe cortarse, pero es el pueblo el que debe decidir. Nos sentimos engañados y defraudados por este gobierno. No ha habido respeto, ni la mínima intención de escuchar las demandas de los pueblos indígenas. Yo no creo que podemos seguir siendo engañados, con muy mala fe, por el gobierno. Por un lado, el gobierno invita al diálogo, pero, por otro nos ataca. Esto es un abuso más del gobierno. De esta forma no se puede dialogar.

¿Esto llevará a la reanudación del paro amazónico?
Yo no diría el paro amazónico; ahora la protesta es de nivel nacional, porque se trata de los derechos de todos los peruanos. Este intento de disolver Aidesep es una provocación del gobierno, frente a la cual los pueblos de todo el país, no sólo los amazónicos, vamos a salir en los próximos días a las calles a protestar, a defender nuestra vida, nuestra soberanía y nuestra dignidad. Será una protesta pacífica, porque queremos paz, no violencia. El Frente por la Vida y la Soberanía Nacional, que aglutina a las fuerzas populares y gremiales del país, movilizará esta protesta nacional.

¿Cómo marcha su candidatura presidencial?
Quiero ser muy claro en decir que yo simplemente soy la herramienta, el portavoz de los pueblos indígenas, y lo voy a seguir siendo. Si ellos me proponen para la candidatura presidencial, yo no puedo decir que no, porque ese sería un mandato que hay que respetar. Esta decisión dependerá no sólo de los pueblos amazónicos, sino de los pueblos originarios de todo el país. Sería una candidatura conjunta de los pueblos indígenas amazónicos y andinos.

¿Qué posibilidades electorales le ve a una candidatura del movimiento indígena?
Veo que hoy en día los pueblos están mucho más conscientes, y no solamente los pueblos indígenas, sino también los de la sociedad no indígena. Ya están cansados de gobiernos que los atropellan y que matan la vida. Analizando la propuesta de los pueblos indígenas, puedo decir que no se trata de una candidatura indigenista, sino de una candidatura de todos los peruanos. Los temas del buen vivir, de la armonía, de salvar el planeta, se están dando a nivel del mundo. En ese camino, los pueblos tienen la mejor opción.

¿Cuáles serían las principales propuestas de una eventual candidatura suya?
La lucha contra el calentamiento global y la defensa del planeta. Tenemos que ver cómo asegurar la vida de las futuras generaciones, a través de proyectos alternativos de desarrollo, manejando equilibradamente la Amazonía y todos los suelos.

¿La suya sería una candidatura ecológica?
Exactamente. El tema es ecológico. Eso es lo que están planteando los pueblos.

¿Una reivindicación histórica de la población indígena sería un tema central de su candidatura?
Más que una reivindicación histórica, sería una alternativa de vida, un plan para recuperar la dignidad de los peruanos.

¿Cómo ven la posible candidatura de Marco Arana, que también tiene una plataforma en la que destaca la defensa de la ecología?
Si esa propuesta encaja en lo que quieren los pueblos, me parece muy interesante.

¿Arana es alguien con quien ustedes se podrían entender en una alianza?
Hay que conversar y unir criterios para ver cuál es la mejor forma de seguir construyendo este espacio democrático para una vida digna, en el que los pueblos tengan la posibilidad de decidir. El objetivo es que los pueblos ganen.

¿Y cómo ve la posibilidad de una alianza con Humala?
Sobre ese posible acercamiento, en este momento no tengo una opinión que dar, ni a favor ni en contra.
Un problema para su eventual candidatura es que usted está con orden de captura y asilado en Nicaragua…
La justicia tarda pero llega, y en mi caso va a llegar. Estoy convencido que se va a llegar a la verdad de que todas las acusaciones que me hacen son falsas y que esto es una persecución política. Esto se va a tener que aclarar y van a tener que levantarme la orden de captura porque no hay ningún delito. Por eso, creo que muy pronto voy a regresar.

¿Y si no le levantan la orden de captura, qué hará?
No creo que no me levanten la orden de captura, porque no hay ningún argumento real para su existencia, pero si la justicia sigue siendo politizada y si no me levantan la orden de captura, voy a apelar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y veré la forma de regresar al Perú.

¿Está planeando regresar clandestinamente al país?
Tengo la intención de volver y voy a volver al Perú. Voy a regresar al país, pero no clandestinamente. Si no me levantan la orden de captura, igual voy a regresar, bajo el riesgo de ser apresado.

¿En cuánto tiempo se daría ese regreso?
Eso es algo que tendré que coordinar con los pueblos indígenas, que son los que van a decidir.

¿Qué opina de las declaraciones de Santiago Manuin, que lo ha criticado por haber pedido asilo en Nicaragua y exigió una renovación de la dirigencia de Aidesep debido a su ausencia del país?
Santiago Manuin es un hermano indígena al que respeto mucho. Aidesep tiene sus organizaciones regionales y solamente estas organizaciones pueden pedir, a través de sus dirigentes, una asamblea extraordinaria. Quienes están contra los pueblos indígenas y su organización aprovechan la situación para hacer preguntas de mala fe, para que hablen mal de Aidesep, y muchas veces algunos hermanos son confundidos y llevados a decir que estamos en contradicciones o a increparnos quién es valiente y quién no. Estas cosas no deberían darse. Respeto la opinión del hermano Santiago Manuin, que creo más adelante va ir entendiendo la situación y la estructura de Aidesep, que tiene una gran fortaleza.

¿Cómo ha afectado al movimiento indígena el descabezamiento de su dirigencia?
En un primer momento sintieron el vacío, pero inmediatamente se organizaron y comenzaron a trabajar con mucha fortaleza. Felizmente, los hermanos estaban preparados para afrontar este tema. Por eso es que no han podido dividir a la organización. Por el contrario, la organización está más fortalecida ahora.

¿La investigación por Bagua alcanza al presidente García?
Mientras el gobierno lanzaba una nueva ofensiva contra Aidesep, la principal organización de las comunidades indígenas amazónicas, la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) presentaba en Lima su informe sobre los violentos sucesos de Bagua. Soraya Gutiérrez, abogada colombiana y vicepresidenta de la FIDH, comenta los principales puntos de este informe.

¿Qué responsabilidades ha determinado el informe de la FIDH sobre los violentos sucesos de Bagua?
El informe recoge la percepción de los funcionarios, las víctimas y dirigentes de las comunidades indígenas. Analiza las causas estructurales que llevaron a los hechos de Bagua, señala la necesidad que se determine quién ordenó el operativo policial en la Curva del Diablo y que se establezcan las responsabilidades por lo ocurrido. Hemos concluido que este operativo policial, que llevó a la pérdida de 33 vidas, estuvo mal planeado. El hecho que haya habido 84 heridos con armas de fuego, indica que la forma de represión de la movilización fue de extrema gravedad y que hubo disparos directos contra la población civil.

¿Cuál es el nivel de responsabilidad que tienen el presidente García y los ex ministros Simon y Cabanillas en las muertes ocurridas en Bagua?
Hay responsabilidad en el alto gobierno por esos hechos. Las responsabilidades no pueden quedar solamente en el comandante de la policía que estaba en el lugar. El Ministerio del Interior es el responsable del manejo del orden público y el presidente de la República es el comandante de las fuerzas militares y policiales y, por lo tanto, ahí también hay una responsabilidad. La investigación debe llegar a esos altos niveles.

El operativo policial en la Curva del Diablo se produjo a pesar de que la población indígena ya había anunciado a las autoridades su retiro pacífico. ¿Qué han respondido sobre esto las autoridades peruanas con las que se han entrevistado en estos días?
Las autoridades del gobierno con las que nos entrevistamos no han dado una respuesta a esa pregunta; han mantenido silencio.

Ustedes denuncian torturas contra los detenidos. ¿Qué torturas han podido comprobar?
Se ha comprobado que muchos detenidos fueron sometidos a tratos crueles e inhumanos. Existen testimonios que señalan que varios detenidos fueron golpeados, amenazados con inyectarles sangre de los policías muertos. Hay abogados que señalan que recibieron testimonios de detenidos de que fueron inyectados. También se violó el debido proceso.

El informe recoge testimonios que hablan de decenas de muertos y desaparecidos. Sin embargo, hasta ahora no se ha identificado ningún desaparecido y la Defensoría del Pueblo asegura que no hay desaparecidos. ¿La FIDH no descarta la posibilidad de que existan desaparecidos?
El informe dice que hay versiones contradictorias sobre la magnitud de los hechos. El informe de la Defensoría que señala que no existen desaparecidos, da cuenta de unas 180 comunidades de las más de 300 comunidades que participaron en la movilización. Eso preocupa. Todavía se requiere avanzar más en la investigación para determinar si hay o no desaparecidos. La posibilidad de la existencia de desaparecidos sigue siendo un tema abierto. Hay hipótesis que dicen que las comunidades regresaron a sus lugares y no presentaron denuncias por temor a la estigmatización y judicialización que se dio. Investigar esto es parte de la responsabilidad tanto de la Comisión del Congreso como de la Comisión formada por las mesas de diálogo para investigar estos hechos.

¿Cómo observan la actuación del Poder Judicial en este caso?
Nos preocupa que la investigación del Poder Judicial se haya enfocado en la actuación de las comunidades indígenas y exigimos que se investigue todo lo ocurrido para llegar a un esclarecimiento integral, que significa establecer también responsabilidades de parte del gobierno en los hechos. Si hubo actuaciones irregulares de la fuerza pública, eso también debe ser investigado por las autoridades.

En el título del informe de la FIDH se señala: “Urge abrir un diálogo de buena fe”. ¿Cree que el gobierno está actuando de buena fe en su diálogo con las comunidades indígenas?
Situaciones como la judicialización de los dirigentes de Aidesep o el pedido de disolver esta organización, ponen en riesgo el proceso de diálogo y muestran que en el fondo no habría buena fe ni voluntad real del gobierno para esclarecer los hechos ocurridos en Bagua y dar respuestas de fondo a las peticiones de las comunidades indígenas. Hay mensajes del gobierno que no contribuyen a crear un clima de buena fe. Hacemos un llamado para que el presidente García rectifique la estigmatización y las acusaciones que ha hecho contra las comunidades indígenas, que alimentan la discriminación.

¿Qué les han respondido las autoridades del gobierno ante este pedido para que el presidente García se rectifique?
Algunos funcionarios nos han dicho que el gobierno ya se ha rectificado y que las mesas de diálogo son una forma de avanzar en ese proceso. Otros han dicho que las comunidades indígenas también deberían pedir perdón por lo ocurrido en Bagua. Hemos notado un ambiente de polarización y de tratar de resolver el tema de Bagua, que es muy grave, como si fuera el principio del problema, cuando no es el principio sino la consecuencia de una política de exclusión y discriminación contra las comunidades indígenas, de la falta de una política pública para proteger los derechos de las comunidades indígenas y de la ausencia de voluntad del gobierno de cumplir con los compromisos internacionales asumidos por el Estado peruano de respeto a los derechos de los indígenas.

jueves, 13 de agosto de 2009

Daysi Zapata habla en la ONU y denuncia al gobierno de Alan García

Hacia la Minga Global por la Madre Tierra: 12 al 16 de octubre
COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS – CAOI
Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile, Argentina

Gobierno Peruano pretende callar la voz de AIDESEP en reunión de la ONU en Ginebra
Embajada del Perú en Ginebra invita a “organización” paralela en su desesperación por ocultar su responsabilidad en la Masacre de Bagua

Ginebra, agosto 13.- Daysi Zapata, Vicepresidenta de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana, AIDESEP, pudo por fin viajar a Ginebra para participar en la II Reunión del Mecanismo de Expertos de Derechos Indígenas, que se realiza en el Palacio de Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, del 10 al 14 de agosto.
Daysi Zapata es la presidenta en ejercicio de AIDESEP mientras el presidente Alberto Pizango continúe asilado en Nicaragua, donde debió exiliarse porque su libertad y su vida corrían peligro en el Perú. En su exposición de ayer, miércoles 12, Daysi Zapata señaló que el gobierno peruano no ha hecho esfuerzo alguno para implementar la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de Naciones Unidas. “Este vacío es el causante de la agudización de conflictos y de que éstos desemboquen en sucesos como la Masacre de Bagua”, anotó.
Esta alusión a los hechos de Bagua despertó la airada reacción del representante de la Embajada peruana en Ginebra, quien pidió que se corte la intervención de la representante de AIDESEP, lo que no se logró, pues ella continuó hasta concluir con su presentación. Tal reacción corrobora la nula voluntad política del gobierno de Alan García para respetar y aplicar los instrumentos internacionales de defensa de derechos indígenas suscritos por el Perú.
Hoy 13 de agosto, durante la reunión del Mecanismo, muchos representantes de distintas organizaciones indígenas y ONGs han hecho alusión a la falta de respeto a los pueblos indígenas cuando tienen que presentar sus intervenciones orales, mencionando que el caso de Perú amerita mayor análisis y entendimiento de lo que realmente está sucediendo con los pueblos indígenas.
Además de este intento de censura, la Embajada del Perú ha invitado a representantes de CONAP, una “organización amazónica” paralela a AIDESEP e incondicional del gobierno peruano. Cabe recordar que recientemente el gobierno de Alan García auspició un falso congreso que eligió una ilegal directiva de AIDESEP. Es decir que a la persecución contra sus dirigentes, se unen las maniobras para dividir a la legítima organización representante de los pueblos indígenas amazónicos.
Todas estas maniobras y cadenas de mentiras lanzadas por el gobierno de Alan García han quedado desmentidas con la denuncia presentada por la Fiscal Adjunta Titular de Chachapoyas, Luz Rojas, ante el Primer Juzgado Penal de Utcubamba, contra 16 oficiales de la Policía Nacional acusados de homicidio calificado y lesiones graves, en el cual señala claramente que el viernes 5 de junio, tanto en la Curva del Diablo como en Bagua, la policía usó armas de fuego contra indígenas amazónicos que solo portaban objetos contundentes como piedras y palos.
Desde el momento que se produjo la Masacre de Bagua, el gobierno esgrimió una larga cadena de mentiras para intentar justificarla: que los indígenas iniciaron los actos violentos, que hubo sacerdotes y periodistas agitadores, que fue producto de una conspiración internacional, y tantas otras que dejaron en ridículo al Ministro de Justicia Aurelio Pastor en Ginebra, cuando no pudo responder las preguntas del Comité para la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial de las Naciones Unidas acerca de estos hechos.
Las organizaciones indígenas y sociales del Perú han calificado de valiente la actitud de la Fiscal Luz Rojas. Pero demandan que su denuncia incluya a los autores intelectuales de la Masacre de Bagua: la ex Ministra del Interior Mercedes Cabanillas, el ex Presidente del Consejo de Ministros Yehude Simon y el Presidente Alan García Pérez.
Coordinación General CAOI

domingo, 9 de agosto de 2009

Perú Plurinacional: ¡Que se vaya García! ¡Que regrese Pizango!

PARTIDO PERÚ PLURINACIONAL
¡LIBERTAD PARA PIZANGO Y LÍDERES COMUNITARIOS…. CÁRCEL PARA LOS RACISTAS CAPITALISTAS!
ALTO AL SAQUEO PRIVATIZADOR DE AGUAS, MINAS, HIDROCARBUROS, MADERA, AGROCOMBUSTIBLES
El 9 agosto, Día de los Pueblos Indígenas del Mundo, es un día de lucha contra el racismo capitalista; de luto por los 517 años de etnocidio que aún continúa; pero también de alegría porque se cumple el grito de Túpac Katari de que "hemos vuelto y somos millones". La lucha de los Pueblos Indígenas Originarios Campesinos Comunitarios, más allá de los nombres es la lucha de más de 6,000 pueblos y 500 millones de personas en el mundo, que encabezan la defensa de la Madre Tierra/Pachamama contra la Mercantilización de la Vida (tierra, agua, bosques, subsuelo, aire), contaminación (minas, petróleo, transgénicos) y la criminalización del ejercicio de nuestros derechos; objetivos de la Minga Global del 12 al 16 de octubre 2009.
En el Perú, sigue la lucha contra el capitalismo neoliberal de la alianza del APRA-Unidad Nacional-Fujimorismo y su proyecto de invasión, saqueo, depredación, iniciado desde el asesino y ladrón Fujimori y continuado por el "cara de indio y cabeza de gringo" de Toledo (Arequipazo, corrupción CONAPA, TLC con EEUU) y profundizado por el APRA y los 34 muertos de Bagua por el "Perro del Hortelano".
Los Pueblos están en lucha desde hace décadas, con el ejemplo de AIDESEP y CONACAMI, frenando a petroleras y mineras, mientras otros dudaban y se asustaban con el cuento de la "gobernabilidad" neoliberal. Han dado un salto con el Movimiento Cumbre de los Pueblos y el intenso trabajo de articulación orgánica y programática comunitaria por todo el país; las históricas movilizaciones de AIDESEP del 2008 y 2009, la IV Cumbre Continental Indígena de Puno y las luchas de Andahuaylas, Sicuani, Ayacucho, Ancash, Huánuco, entre tantas otras. Por eso, no es casual que la mayoría de grupos políticos que antes ninguneaban estas luchas, hoy se acomodan y usan las demandas y hasta los símbolos, para volver a usarlos como escaleras para otros proyectos: sean neoliberales, de "centro", caudillistas, "nacionalistas", estatistas, de "razas cobrizas", socialdemócratas, entre otros; que una vez llegados al poder o a su curul, postergarán los cambios estructurales profundos que necesita el país, para mantener sus suelditos, gollerías y otras tentaciones porque ya "tomaron el poder" y les gusta ser parte de él. Eso se repetirá; y por ello el desastre del gobierno de Gutiérrez y el anti indigenismo de Correa, en Ecuador, no deben ser olvidados
Por todo eso, PERU PLURINACIONAL ha surgido desde el interior de estas luchas, para defender una alternativa política RENOVADORA y AUTÓNOMA que dependa del movimiento organizado de las comunidades, sea su instrumento político y no al revés, y para no retroceder en el PROGRAMA PROPIO de descolonialidad del poder, Estado Plurinacional con Autogobierno Comunitario, Buen Vivir sin Capitalismo Neoliberal, Derechos Colectivos, además de los individuales, Consulta y Consentimiento Previo sobre los Territorios, Bienes Naturales y cualquier ley sobre los Pueblos. Los invitamos a sumarse a construir desde abajo y desde adentro esta alternativa política, comunicándonos a través de Movimiento Cumbre de los Pueblos enlazandoperu@gmail.com y la web http://mcumbredelospueblos.wordpress.com/ y participando en los JUEVES POLÍTICOS DE PERÚ PLURINACIONAL, en los conversatorios del 27 de agosto y 10 de setiembre a las 6 pm, previa coordinación.
¡Que regrese Pizango y que se vaya García!
9 agosto 2009
PARTIDO PERÚ PLURINACIONAL - Comité Lima