viernes, 12 de febrero de 2010

Ahora Alan García quiere el desplazamiento forzoso de los pueblos indígenas en beneficio de proyectos extractivos

Pueblos indígenas anuncian protestas y Gobierno insiste con su escopeta de dos cañones
VIERNES, 12 DE FEBRERO DE 2010 16:03
Tomado de http://www.alertaperu.org
Para no creer. Con respecto a su política para los pueblos indígenas, el Gobierno insiste en borrar con una mano lo que hace con la otra. Esta semana retrocedió, después de tres años, en su incomprensible decisión de rebajar el rango del Instituto Nacional de Desarrollo de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuano (INDEPA) y por fin lo volvió a convertir en lo que era inicialmente: una entidad adscrita a la Presidencia del Consejo de Ministros. Pero el mismo día envió al Congreso un proyecto de Ley para facilitar el desplazamiento forzado de personas que vivan en lugares donde se vayan a realizar megaproyectos “primordiales”, lo que ha causado gran preocupación en comunidades indígenas y campesinas afectadas por proyectos de minería, petróleo, carreteras e hidroeléctricas. En el marco de estas contradicciones gubernamentales, los pueblos indígenas y los ronderos de la región nororiental han convocado a una jornada de lucha para el 22 de febrero, exigiendo el fin de la persecución contra sus líderes y rechazando una serie de proyectos extractivos en sus territorios.
El miércoles 10 de febrero, el Ejecutivo dictó el Decreto Supremo 022-2010-PCM en el que adscribe el INDEPA a la Presidencia del Consejo de Ministros. ¿De qué oficina dependía esta entidad hasta ahora? Del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES). ¿Cómo así? El INDEPA fue creado por Ley del Congreso el 2005 y su función era “la promoción, defensa, investigación y afirmación de los derechos y desarrollo con identidad” de los pueblos andinos, amazónicos y afroperuanos. Para cumplir a cabalidad con esa función, tenía rango de Ministerio y estaba adscrito a la PCM. No era una institución perfecta, pero era un avance. A pesar de ello, y para sorpresa de los propios pueblos indígenas, en febrero del 2007 el Gobierno decidió rebajarlo de rango, restarle presupuesto y adscribirlo al MIMDES. El resultado: el INDEPA ha estado ausente durante todo el conflicto amazónico y ha sido incapaz de cumplir su función. Con su decisión de esta semana, el Gobierno parecería querer recuperar el tiempo perdido en su relación con los pueblos indígenas.
Sin embargo, el mismo miércoles 10 de febrero el mismo Ejecutivo, conformado por el mismo Presidente y el mismo Premier, enviaron al Congreso el proyecto de Ley 3917 que busca facilitar el desplazamiento forzado de personas en beneficio de proyectos “de interés público o primordial”. El proyecto modificaría la ley vigente sobre desplazamiento de personas, Ley 28223, detallando el procedimiento mediante el cuál el Estado puede autorizar el desplazamiento forzado, decisión que estaría en manos del MIMDES. Es imposible no interpretar este proyecto de Ley a la luz de los numerosos megaproyectos de carreteras, energía y extracción de recursos que están ejecutándose o por ejecutarse en la selva peruana, así como también en la sierra. A pesar de que el proyecto asegura que, en caso de pueblos indígenas, el procedimiento se adecuaría a las normas internacionales, Asunta Santillan Bartra, de la asociación Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR), advirtió que se pone el énfasis en la celeridad administriva, lo que podría “desnaturalizar al proceso de consulta”.Esta misma semana se hizo pública una flamante alianza entre organizaciones indígenas y ronderos de seis regiones del norte: Amazonas, Piura, Cajamarca, San Martín, La Libertad y Lambayeque, que han conformado una Coordinadora Macro-regional y han convocado a una movilización para el 22 de febrero. Entre sus demandas está el rechazo al informe que consideran sesgado de la Comisión oficial de Investigación sobre los hechos de Bagua. Además, exigen el fin de la persecución judicial contra sus líderes y la libertad de numerosos detenidos. También rechazan una serie de polémicos proyectos extractivos que vienen generando alta conflictividad en sus territorios, en particular las minas La Zanja y Río Blanco y la petrolera Hocol.

martes, 22 de diciembre de 2009

Evo propone referéndum mundial para enfrentar el cambio climático


Evo Morales, presidente del Estado plurinacional de Bolivia.
En el marco de la cumbre mundial sobre el Cambio Climático que se realiza en Copenhague, Dinamarca, el presidente Evo Morales propuso un referéndum mundial para definir una estrategia global para preservar la vida de la humanidad y la del planeta.
Explicó que a su llegada al centro de convenciones se informó sobre las "profundas" diferencias que impedirían llegar a un acuerdo para reducir la emisión de gases de efecto invernadero por lo que propuso cinco preguntas para la eventual consulta.
"Quiero dejar cinco preguntas para que las Naciones Unidas puedan trabajar para consultar a los pueblos del mundo sobre el cambio climático. Son preguntas para un referéndum mundial, los pueblos del mundo dirán sí o no, eso dejaremos en manos de la decisión de los pueblos del mundo", dijo ante los mandatarios reunidos en la Cumbre de Copenhague que escucharon, este jueves, las propuestas de Bolivia planteadas por el presidente Evo Morales.
PREGUNTAS
1.- ¿Está usted de acuerdo con restablecer la armonía con la naturaleza, reconociendo los derechos de la madre tierra?
2.- ¿Está usted de acuerdo con cambiar este modelo de sobre consumo y derroche que es el sistema capitalista?
3.- ¿Está usted de acuerdo con que los países desarrollados reduzcan y reabsorban sus emisiones de gases de efecto invernadero de manera doméstica para que la temperatura de la tierra no suba más de 1 grado centígrado?
4.- ¿Está usted de acuerdo en transferir todo lo que se gasta en las guerras y destinar un presupuesto superior a los presupuestos de defensa para el cambio climático?
5.- ¿Está usted de acuerdo con un tribunal de justicia climática para juzgar a quienes destruyen la madre tierra?
"Esta es una propuesta para debatir entre presidentes y ver cómo podemos mejorarla", dijo en el foro internacional que aplaudió la iniciativa planteada por el Mandatario boliviano. Para el Jefe de Estado es imperioso que exista un organismo internacional que juzgue sobre el daño ambiental que provocan todos los países en mayor o menor medida. "Esperamos que esta propuesta sirva como un aporte para defender la vida de la humanidad y el planeta tierra".
DEUDA CLIMÁTICA
Evo Morales insistió en la propuesta boliviana sobre el pago de la "deuda climática", reconociendo el derecho de la "madre tierra" y un segundo componente consistente en la reducción de los gases de efecto invernadero por parte de países industrializados.En esa línea también propuso la "reparación de los daños presentes y futuros afectados por el cambio climático. "Los países desarrollados tiene la obligación de reparar estos daños". Finalmente el Mandatario boliviano en una franca línea anti capitalista hizo un "llamado a los pueblos del mundo" a "organizarse, concientizarse, movilizarse y unirse para acabar con el capitalismo y así salvar a la humanidad y al planeta tierra". ANF.
Fuente: Ukhamawa Noticias

martes, 15 de diciembre de 2009

Comisión Bagua intenta legitimar desprecio y racismo del Estado-nación para justificar masacre del 5 de junio

PERÚ: COMISIÓN DE LA FALSEDAD Y PROYECTO DE LA IGNOMINIA

El racismo hoy más operativo y hasta agresivo es el del paternalismo que se arroga la facultad de decidir por los demás. Es lo que hace la Comisión particularmente respecto a indígenas. ¿Y qué decide por ellos y ellas? Que necesitan tratamiento paliativo para que asimilen más pacíficamente las mismas políticas que vienen atropellando sus derechos y han conducido a la masacre.
Por BARTOLOMÉ CLAVERO*
De la Comisión de la Falsedad se ha filtrado el Proyecto de la Ignominia, el borrador casi ultimado de su Informe sobre Bagua. Ésas son denominaciones merecidas desde que hace unos días se ha conocido el texto. La Comisión ha sido corta en la averiguación y el Proyecto es largo en el adoctrinamiento. Pontifica en todo lo que no ha investigado, esto es en todo. Trivializa hechos e ignora derechos. Reparte a mansalva responsabilidades y no identifica las que desencadenaron la masacre. Adopta una posición paternalista respecto tanto a la ciudadanía peruana como a los pueblos indígenas al tiempo que se permite repartir acusaciones de racismo por doquier. El racismo hoy más operativo y hasta agresivo es el del paternalismo que se arroga la facultad de decidir por los demás. Es lo que hace la Comisión particularmente respecto a indígenas. ¿Y qué decide por ellos y ellas? Que necesitan tratamiento paliativo para que asimilen más pacíficamente las mismas políticas que vienen atropellando sus derechos y han conducido a la masacre.
Para el Proyecto de la Ignominia tales políticas son plausibles, sólo que no se ha sabido venderlas a indígenas y a la otra parte remisa de la misma ciudadanía peruana. El problema no radica, según el Proyecto, en ellas, sino en la deficiente percepción indígena y de ese contingente no indígena acerca de ellas: “Los nativos piensan que el Estado (…) les quiere quitar todo lo que poseen para proponerlo a la libre disposición de los empresarios”, por lo cual “los nativos reclaman al Estado una consulta y un diálogo amplios”. No es el Convenio 169, el Convenio de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes que el Perú tiene ratificado, el que exige tal consulta, sino solamente “los nativos” y esto además sólo porque ha faltado, asevera el Proyecto, “un diálogo sereno e intercultural”. El Proyecto no atiende el Convenio 169, este tratado sobre pueblos indígenas, ni siquiera para la terminología. Habla de nativos no sólo porque sea la denominación adoptada por la Constitución del Perú, sino también por cortar toda posibilidad de aplicación del Convenio 169, al que empecinadamente ignora como derecho en vigor a pesar de que ha de mencionarlo en más de una ocasión.
El racismo del Proyecto da la cara desde temprano al explicar que el Estado no debe intentar entenderse con indígenas de comunidades ni con representantes de las mismas, sino con quienes ya se hayan transculturalizado, lo que entiende que ocurre por la mera realización de estudios. Está así diciéndose que el Estado puede y debe cooptar la representación indígena. Cito literalmente porque comprendo que resulten posturas difíciles de comprender a estas alturas: “El Estado falló porque tomaba como interlocutores a indígenas que no habían estudiado y marginó a los indígenas que habían estudiado y con los cuales hubiera podido mantener un diálogo hasta comprenderse mutuamente. El Estado no conocía a los indígenas y tomó a todos como ignorantes. Esto fue interpretado en muchos ambientes como si el Estado hubiera querido sorprender al indígena en su ignorancia para manejarle a su antojo”. El Proyecto pone especial empeño, puede suponerse que interesado, en denunciar “la marginación y exclusión de muchos indígenas que han realizado estudios superiores”.
Lo que se afirma respecto a que el intento del Estado por entenderse directamente con los indígenas fue malentendido resulta en especial ofensivo no sólo por la presunción racista de ignorancia indígena, sino también por el descaro insultante como se presentan unos hechos. El Gobierno efectivamente cooptó sin éxito tras Bagua representación indígena intentando postergar a la respaldada por las comunidades y ahora el Proyecto de la Ignominia pretende que tal fue la percepción errada de la ciudadanía peruana. Este de la contrafactualidad descarada es el tenor continuo del Proyecto. En el Perú por lo visto tan sólo los miembros de la Comisión de la Falsedad dispuestos a suscribir el Informe, así como sus mandantes, ignoran el transcurso de los hechos. Es por supuesto una afectación de ignorancia que, gracias a la falta notoria de investigación, puede atravesar todo el Proyecto. No voy a comentarlo por entero. Sería cansino y bastante inútil. Si el Informe final responde al Proyecto, se desmentirá por sí mismo en casa y no se granjeará en el exterior crédito entre gentes de buena fe no sólo por sus torpes alardes de racismo, sino también, más sustantivamente, por no atenerse al derecho internacional de los derechos humanos y, en la forma, por su estilo de vaguedad con los hechos y ataque con las presunciones nada homologable ni compresible internacionalmente.
“A este error (el de intentar entenderse con gentes tan ignorantes como todos y todas los indígenas que no han cursado estudios) contribuyeron personas, ONGs, instituciones y empresas”, así entran en escenas caracteres dramáticos pues les corresponden papeles de malos en la esa obra de ficción que pergeña este Proyecto. Son quienes no dejan al Estado a solas para que, con el papel de bueno que se le asigna a éste, pueda arreglarlo todo con los indígenas. El mismo Proyecto ya ha sentado que “hay antropólogos, sociólogos, periodistas y ONGs que definen e inculcan diferentes identidades radicales en los indígenas amazónicos; movimientos ideológicos que orientan a los pueblos indígenas en distintas direcciones, se destacan muchos los derechos y poco las responsabilidades”, etc., etc. La responsabilidad grave para el Proyecto es la de predicar y defender derechos, con lo cual entiende que se genera un mundo de ficción que encandila a los indígenas. He ahí “los conceptos de comunidad nativa, de federación, de economía, de territorio, impuestos desde el exterior con modelos ficticios” y que han venido a romper, asegura el Proyecto, “con el sistema de desarrollo que se habían formulado las misiones preparando a jóvenes en estudios superiores para elevar el nivel educativo y formar una fuerza cultural, intelectual y de desarrollo comunal que superara las contradicciones de la marginación y la exclusión”. Entre el Estado y las viejas misiones, si les dejasen solos, arreglarían las cosas. Para la Comisión de la Falsedad su propia ficción constituye naturalmente la verdad en singular por única.
La presunción racista respecto a indígenas no sólo es la de ignorancia, sino también la de pobreza, una pobreza rodeada de recursos sobre los que no se les reconoce derechos y que así necesitan la intervención del Estado junto, se sobrentiende, a las empresas para beneficio que se presume de los propios indígenas. Es la virtud y el horizonte, afirma el Proyecto, del “desarrollo sostenible”. Ni siquiera se considera la posibilidad a la vista de que, contando con territorios y recursos, la pobreza indígena, en lo que efectivamente existe, es inducida, como tampoco la consiguiente de que, si se parte del respeto de los derechos indígenas, puede haber otras formas de desarrollo que se beneficien del conocimiento y cuenten con las aspiraciones de las comunidades amazónicas. Nada en este Proyecto se verifica, consulta ni contrasta. Todo es en él presunción. Y todo para él resulta una cadena de “errores” desde que se ha producido el rechazo de la mediación de las viejas misiones y sus indígenas trasculturalizados entrando en su lugar ONGs y otras huestes que promocionan en cambio “líderes sin estudios”, los que, según el Proyecto, tienen la responsabilidad de haber precipitado los acontecimientos.
A las comunidades indígenas mismas también se les imputa los efectos perversos de esa sustitución y, según siempre el Proyecto, suplantación de mediación y representación. “A este error han contribuido también los pueblos nativos. Estos deben saber que una cosa es la organización interna de las comunidades y el parentesco y otra cosa distinta son las relaciones del Estado con las comunidades nativas. Los Apus y los Curacas tienen poder y autoridad en lo referente a la comunidad pero para entenderse con el Estado deben dejar paso a los indígenas que han estudiado, quienes por su estudio pueden establecen un diálogo fructífero. Del mismo modo deben abandonar el criterio y el juicio de que los nativos son todos iguales, porque desde el momento en que unos han estudiado y otros no, ya que el que ha estudiado y puede entender a ambas partes, puede defender mejor a su comunidad”. Las comunidades indígenas deben en suma volver a la posición de subordinación propia del colonialismo, lo que el Proyecto no dice así por supuesto. ¿Quién ha hablado de democracia? ¿Quién habla de ciudadanía? No desde luego, respecto a indígenas, el Proyecto de la Ignominia debido a la Comisión de la Falsedad.
Hay misiones distintas a las viejas, a éstas que se ensalzan por mantener unas políticas de tracto colonial, le consta al Proyecto, pero forman facción, nos explica, con las nuevas instituciones mediadoras, los malos de esta ficción, los racistas para el racismo del Proyecto: “Las instituciones foráneas llegan a la selva con prejuicios de raza, de origen cultural y social, de nivel de desarrollo y de comprensión. Los antropólogos, las ONG, los petroleros y misioneros, se muestran superiores a los nativos, en conocimientos, en dinero, en ofertas y en posibilidades, debido a un racismo atávico”. En todo el Perú, sólo los miembros de la Comisión de la Falsedad dispuestos a suscribir el Proyecto de la Ignominia están libres de racismo. Sólo ellas y ellos conocen la verdad sobre el indígena: “Hay un falso concepto de hombre amazónico y, de aquí, un falso concepto de cultura, lo cual ha llevado a un error en el planteamiento de las relaciones con los indígenas amazónicos. Sobre todo ha habido un falso concepto de hombre, del ser del hombre. El orgullo de la sociedad occidental desprecia los valores de las culturas indígenas”. He aquí siempre el racismo imaginado en la superficie del espejo donde se refleja el racismo real, el que quiere recuperar e imponer la subordinación sustancialmente colonial. En tales términos extremistas de manipulación interesada no cabe ni siquiera un debate entre posiciones. La Falsedad y la Ignominia va a lo que va, al dominio de los recursos por medio de la trasculturalización de indígenas, y el resto del texto, todo él entonces, no es más que cháchara, pero cháchara agresiva y peligrosa.
Sin investigación propia digna del nombre, el Proyecto de la Ignominia elaborado por la Comisión de la Falsedad copiotea narrativas de aquí y de allá, sin más novedad que la de doblegarlas a su agenda de “desarrollo sostenible” sin participación indígena en la Amazonía. A la parte indígena el Proyecto ni siquiera le reconoce el derecho a la consulta que resulta obligada por el mandato del Convenio 169. Tan sólo se habla, en sede ya de recomendaciones, de que el Estado debe esmerarse en un “diálogo intercultural” a fin de ir creando, con la ayuda de políticas transculturalizadoras, las condiciones para celebrarse consultas desde el día en que por fin se logre un “código de comunicación”, esto es, puede entenderse, cuando todos y todas las indígenas se hayan transculturalizado. ¿Y qué ocurre mientras tanto con los derechos indígenas? ¿Han de esperar hasta ese momento? Así resulta. El planteamiento no puede ser más colonial.
He aquí la conclusión que puede extraerse del inminente Informe de la Ignominia de la Comisión de la Falsedad. Los indígenas, mientras que lo sean, lo que tienen son obligaciones para con el Perú y con la humanidad. Los derechos para sí mismos son cosas de los no-indígenas y de los indígenas cuando dejen de serlo: “La libertad y la felicidad de los nativos no deben concebirse en forma individual, ni solo del grupo étnico, sino desde la perspectiva del bien común de toda la familia humana, pensando que ya no está solo en la selva, sino al lado de otros grupos que tienen sus derechos”.
* Bartolomé Clavero es jurista e historiador español, especialista en historia del Derecho. Es catedrático de la Universidad de Sevilla y miembro del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas en representación de los estados de la Unión Europea.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Lanzan campaña nacional por la candidatura presidencial de Alberto Pizango Chota, dirigente indígena más importante de Perú

POR LA VIDA, LA ORGANIZACIÓN COLECTIVA SOLIDARIA Y LA SOBERANÍA
¡Pizango Presidente!
En el mes de octubre, venciendo las dificultades del exilio, el Presidente de AIDESEP, Alberto Pizango Chota anunció su acuerdo con postular a la Presidencia de la República en las elecciones generales del 2011, solicitando que previamente se pronuncien las bases, lo que demuestra su voluntad auténticamente democrática.
Manifestamos nuestro respaldo al gesto necesario y oportuno de Pizango, pues facilitará la construcción de una opción política nacional que sea vocera de las demandas, intereses y propuestas de los sectores sociales, en especial de los pueblos y comunidades indígenas campesinas, quienes han protagonizado las luchas más importantes en defensa de la vida, los recursos naturales, el derecho de las comunidades a existir y de la soberanía nacional. Por lo que se han convertido en la principal fuerza política en el país que necesita ser escuchada. Las fuerzas populares de las ciudades han contribuido con sus propias luchas a la emergencia de este nuevo actor político y comparten su destino.
La presencia de una alternativa política autónoma de los movimientos sociales es sumamente urgente ante la grave crisis de gobernabilidad que generan el continuismo neoliberal, la criminalización de la protesta social y la entrega descarada de los recursos naturales a las transnacionales y potencias imperialistas, feroces depredadores del medio ambiente.
La postulación presidencial de Alberto Pizango, significa pues concretar en una alternativa electoral la presencia nacional alcanzada por los pueblos comuneros, campesinos y el movimiento popular, de cara a los procesos del 2010 y 2011.
También servirá para darle continuidad al proceso de luchas contra los decretos legislativos y represivos cuestionados por el levantamiento amazónico, las comunidades andinas y otros sectores populares. Ayudará a fortalecer las organizaciones indígenas que como AIDESEP enfrentan la arremetida del régimen aprista y las clases dominantes desesperadas por desarticular las fuerzas sociales que rechazan la acción contaminante y depredadora de las industrias extractivas en los bosques y campos agrícolas.
Comparten la responsabilidad histórica con Pizango, Mario Palacios, Presidente de CONACAMI y Miguel Palacín, Coordinador General de CAOI. Ellos, al lado de cientos de líderes y lideresas de comunidades, organizaciones campesinas, cocaleras, ganaderas, sindicales, regionales, barriales, de mujeres y de la juventud, así como de intelectuales, luchadores de izquierda, artesanos, profesionales y comerciantes, entre otr@s, tendrán la gran misión de postular ante el país las ideas, demandas y propuestas templadas en las luchas sociales de las últimas cuatro décadas.
Llamamos a todas estas fuerzas y en especial a AIDESEP, CONACAMI, CCP y CNA a elevar al nivel político la unidad andino amazónica forjada en la lucha, respaldando la candidatura presidencial de Alberto Pizango y coordinando la presentación de candidaturas unificadas para las elecciones regionales y municipales del 2010.
Este es el mejor camino para hacer justicia a los mártires de Bagua, así la sangre de indígenas, colonos y policías no habrá sido derramada en vano, de este modo, el “baguazo” perpetrado por el gobierno servil y represor de Alan García, será respondido con la organización y movilización al más alto nivel político de las fuerzas comuneras y campesinas que sufren la agresión del Estado capitalista neoliberal interesado en despojar a los pueblos originarios de sus territorios para entregarlos al gran capital.
La candidatura presidencial de Alberto Pizango significa, además, una oportuna respuesta a la necesidad de renovar el debate nacional, lo que permitirá revitalizar la anquilosada democracia, dando paso a nuevas ideas que emergen del Perú profundo, entre las cuales destacamos:
Territorialidad, Soberanía, Bienes Naturales, Derecho a mantener la Organización Comunal, Estado Plurinacional, Buen Vivir Amazónico y Andino, Defensa de la Vida, la Madre Tierra y la Humanidad, contra la Criminalización de la Protesta Social y por Amnistía a los Defensores de la Pacha Mama, Consulta y Consentimiento Previo y Vinculante, Agua como Derecho Humano, Autogobierno y Libre Determinación comunitaria, Educación, Salud y Justicia Interculturales.
Para la ejecución de las nuevas ideas es imprescindible el reemplazo de la Constitución fujimorista convocando a una Asamblea Constituyente conformada por delegaciones de las organizaciones populares y no por partidos políticos.
Por todo ello, creemos importante y urgente el pronunciamiento de todo tipo de organizaciones populares. Llamamos a debatir la propuesta de candidatura presidencial de Alberto Pizango y, en caso de acuerdo, sumarse a la campaña por la construcción de la alternativa unitaria andino amazónica costeña con Pizango a la cabeza.
Principalmente convocamos a las bases de AIDESEP, organización a la que pertenece Pizango, que atiendan su pedido explícito de consulta a las bases. Luego, a las organizaciones campesinas y nativas andinas: CONACAMI, CCP, CNA, Rondas Campesinas, organizaciones de regantes, ANABEMI, Frentes de Defensa, sindicatos y organizaciones estudiantiles, de mujeres y de barrios populares.
Llamamos también a todos quienes rechazan el dominio del gran capital y al imperialismo, o se declaran defensores de la soberanía nacional, de la organización colectiva solidaria y están por la construcción de una auténtica democracia y la defensa de la humanidad contra las empresas depredadoras del medio ambiente, sean o no miembros de partidos de izquierda.
Llamamos igualmente a las mujeres oprimidas por la sociedad patriarcal que las discrimina y a los afroperuanos, oprimidos como los indígenas por el Estado racista.
El debate y resoluciones en las bases serán la mejor garantía para forjar la unidad más amplia de las fuerzas sociales que luchan para acabar con el modelo neoliberal y dar paso a los cambios de fondo que los movimientos sociales vienen planteando desde las luchas cotidianas. La tenacidad y sabiduría populares forjarán convergencias coherentes y consecuentes.
La hora de la unidad ha llegado, la unidad en torno a la alternativa andino amazónica costeña que impulse la candidatura de Alberto Pizango, representante de la lucha que cambió el panorama político nacional.
Lima, diciembre del 2009

Suscriben: Movimiento Cumbre de los Pueblos - Partido Perú Plurinacional, Mario Palacios, Miguel Palacín, Hugo Blanco, Enrique Fernández Chacón, Fernando Gutiérrez, Roberto Espinoza, Janios Gora, Jorge Auques, Meliton Contreras, Juan Flores, Víctor Rodríguez Laurente, Hermenegildo Padilla Capcha, Gabriel Macedo, Wilver Mallqui Moreno, Victoria Picon Giraldo, Tomas Milla Rivas, Martín Huaman Clemente, Hermenegildo Capcha, Luís Catacora, Rodmy Cabrera, Maria Huamani Sulca, Genaro Quintero Bendezu, Rosa Almerco, Elías Díaz, Sonia Rimac, Roberto Martínez, Sonia Astuhuaman Pardave, Cesáreo Rojas, Melchor Limas Anco… (firmar y reenviar).

jueves, 3 de diciembre de 2009

Alan García y Minera Majaz arremeten contra comunidad Segunda y Cajas que rechazó el proyecto minero de cobre Río Blanco

No cesa violencia del Estado peruano
Dos comuneros muertos, varios heridos y detenidos por enfrentamiento entre la policía nacional y comuneros de Huancabamba-Piura
Dos comuneros muertos, varios heridos y un número no confirmado de detenidos arbitrariamente producto de un enfrentamiento entre efectivos policiales y comuneros de la provincia de Huancabamba, comunidad campesina de Segunda y Cajas, sector Cajas Canchaque. Los hechos ocurrieron hoy miércoles 2 de diciembre en horas de la tarde.
Los comuneros fallecidos son: Vicente Romero Ramírez y Casulo Correa Huayama.
Según información que proviene de la zona -versión de los propios dirigentes- hasta el momento la Fiscalía no se ha hecho presente en el lugar ya que la policía alega la no existencia de razones que lo ameriten, ocultando la gravedad de los hechos.
Vale recordar que en estos últimos días la Policía Nacional ha iniciado una persecución sistemática mediante notificaciones a comuneros y dirigentes de las provincias de Huancabamba y Ayabaca, quienes exigen la paralización del proyecto minero Río Blanco y el respeto a los resultados de la consulta vecinal realizada el 17 de septiembre del 2007.
COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS – CAOI
Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile, Argentina
CONDENAMOS REPRESIÓN CRIMINAL EN COMUNIDAD CAMPESINA DE PIURA (PERÚ)
Violenta incursión policial dejó dos muertos, nueve heridos y cuatro detenidos. Exigimos investigación y sanción a los responsables. Y que cese la criminalización de los derechos indígenas.
Nuevamente el gobierno de Alan García Pérez se mancha las manos de sangre. La Masacre de Bagua del 5 de junio pasado no fue un “exceso”, es parte de su política sistemática de criminalización de los derechos de los pueblos indígenas y del movimiento social en general. El miércoles 2 de diciembre, a las cuatro de la tarde, decenas de policías irrumpieron a balazos en la comunidad campesina de Segunda y Cajas, sector Cajas Canchaque (provincia de Huancabamba, región Piura), dejando el saldo de dos muertos, nueve heridos y cuatro detenidos.
Los comuneros asesinados son el ex teniente gobernador de la Comunidad Campesina de Segunda y Cajas, Castro Correa Huayama, y Vicente Ramírez Martínez, padre de familia de 50 años.
Los heridos son Simón Tocto, Joaquín Ramírez, Eulalia Romero, José Ramírez, Nérida Correa Meléndez, Elita Correa Meléndez, Apolinaria Correa Meléndez, Merli Correa Meléndez y Reina Meléndez.
Los detenidos son José Servando Quinde Alberca, del caserío de Rosarios Bajos y Porfirio Clemente Huamán del caserío Pan de Azúcar, quienes fueron conducidos a la comisaría de Chulucanas.
El pretexto de la policía fue que tenían que llevar a los comuneros que habían sido citados en calidad de testigos por la Fiscalía Mixta de Huancabamba, como parte de la investigación por los hechos violentos registrados el 1 de noviembre de este año en el campamento minero Henry Hill’s, hechos que habrían sido perpetrados por la propia compañía que tiene a su cargo el proyecto minero Río Blanco con el propósito de incriminar a los comuneros.
El proyecto minero Río Blanco fue rechazado con más de 90 por ciento de los votos de la población en una Consulta Ciudadana convocada por las municipalidades locales realizada en setiembre del 2007. En lugar de respetar y dar carácter vinculante a los resultados de esta consulta, el gobierno de García Pérez ha recrudecido desde entonces la persecución policial y judicial a las comunidades y a la fecha hay decenas de comuneros de la zona procesados penalmente, solo por defender sus derechos territoriales, ambientales y a decidir su propio modelo de desarrollo.
La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, CAOI, condena la represión criminal contra las comunidades campesinas de Piura y de todo el Perú, exige investigación y sanción a los responsables, y que cese la criminalización de los derechos indígenas. Llama a los movimientos sociales, organismos de derechos humanos independientes, de la OEA y la ONU, y a la comunidad internacional en su conjunto a pronunciarse para que el gobierno de García Pérez respete los derechos humanos y los derechos colectivos en el Perú.
Lima, 3 de diciembre de 2009
Miguel Palacín Quispe
Coordinador General CAOI