
domingo, 13 de marzo de 2011
Hugo Blanco celebra el ejemplo de los pueblos indígenas del Cauca e invoca a la solidaridad con sus luchas en Colombia

martes, 15 de febrero de 2011
CAOI denuncia espionaje de la Embajada de Estados Unidos a las organizaciones indígenas en Perú
Carta a Embajada de los Estados Unidos en Lima
CAOI INFORMA.-
Estimad@s amig@s:
Con relación a la nota publicada en la página 6 de la edición del domingo 13 de febrero del diario El Comercio, basada en documentos divulgados por Wikileaks, la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) ha remitido una carta a la Embajadora de los Estados Unidos en Lima, Rose M. Likins, que les entregamos en documentos adjuntos y copiada debajo.
Muchas gracias,
Comunicaciones CAOI
Lima, 14 de febrero de 2011.
Señora:
Rose M. Likins
Embajadora de los Estados Unidos en Lima
Presente.-
De mi consideración:
Reciba el cordial saludo de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), instancia de coordinación de las organizaciones indígenas de Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile y Argentina.
Me dirijo a usted con relación a la nota publicada el domingo 13 de este mes en la página 6 del diario El Comercio bajo el titular “Venezuela citó a Humala para coordinar anticumbre”, tomando como fuente los documentos de las embajadas en el Perú divulgados por Wikileaks.
Al respecto, solicitamos a usted que nos explique por qué nuestras actividades públicas han sido objeto de seguimiento y espionaje, cuyos resultados han servido de fuente para un informe tergiversado y sin sentido. Si alguna información era requerida sobre la Cumbre de los Pueblos, calificada de “anticumbre”, ésta debió ser solicitada directamente a la CAOI por los canales institucionales y se la hubiéramos brindado. No ocultamos nada ni hacemos algo fuera de lo legal y legítimo en nuestras organizaciones.
En relación a ese contenido de Wikileaks divulgado por el diario El Comercio, debo precisar:
1. La Cumbre de los Pueblos realizada en mayo del 2008 en Lima fue organizada por un conjunto de organizaciones sociales (gremiales, sindicales, de mujeres, de jóvenes, indígenas, campesinas, etc.) que para el efecto llevaron adelante un proceso de articulación. Atribuirme la calidad de “principal organizador” es un exceso, ya que solo cumplí las funciones de Coordinador General de ese espacio de articulación.
2. El señor Ollanta Humala no participó en este proceso de articulación y organización de la Cumbre de los Pueblos.
3. En el proceso de organización de la Cumbre de los Pueblos, la Comisión organizadora sostuvo una reunión informativa con los embajadores de los países de la Unión Europea, América Latina y el Caribe en Lima. Ustedes no asistieron.
4. La Cumbre de los Pueblos fue espacio abierto para todos los que quisieran expresarse. No fue un escenario de confrontación ni mucho menos violento. Sus conclusiones fueron entregadas por una comisión de las organizaciones sociales a la IV Cumbre de América Latina, la Unión Europea y el Caribe.
5. Con relación a las supuestas coordinaciones con el gobierno de Venezuela, precisamos que como organización social mantenemos nuestra autonomía e independencia frente a todos los gobiernos. En particular, constatamos que algunos gobiernos latinoamericanos llamados “progresistas” vulneran día a día los derechos de los pueblos indígenas reconocidos por tratados internacionales. Esa postura como pueblos indígenas es clara y pública.
6. Lo preocupante de las revelaciones de Wikileaks es que continúa el espionaje y la intromisión de países extranjeros en asuntos internos del Perú, con el aval y la colaboración de autoridades del gobierno peruano, lo que trae como consecuencia la estigmatización y criminalización de los movimientos sociales en general e indígena en particular. Y que los medios de comunicación hagan eco de estos hechos, no denunciándolos sino sumándose a esa estigmatización.
Por la seriedad que su gestión significa y el respeto a nuestra institución, le ruego responder a la presente carta.
Atentamente,
Miguel Palacín Quispe
Coordinador General CAOI
DNI N° 04001119sábado, 12 de febrero de 2011
Elecciones en el Perú: responsables de despojos territoriales y represión hoy ofrecen respetar los derechos indígenas
Por: Miguel Palacín Quispe*
En el Perú, como en todo el Abya Yala, los pueblos indígenas siempre fuimos invisibles para los Estados. Excluidos de las políticas públicas, se nos negaba incluso el derecho al voto. Fue la Constitución de 1979 la que eliminó esta vergonzosa restricción. Pero también la que nos encasilló como “comunidades campesinas” y “comunidades nativas”, pretendiendo despojarnos de nuestra identidad indígena, originaria, ancestral, diciendo muy poco de los derechos que como pueblos nos corresponde.
Cuando el derecho al voto nos fue otorgado, los partidos políticos y sus candidatos visitan durante las campañas electorales para repetir o inventar promesas que nunca cumplirían, para pedir que les pongamos un chullo o un poncho y sonreír para la foto. Nada más.
Uno de los casos más recientes de promesas electorales incumplidas es la del gobernante de salida, Alan García Pérez, quien anunció en su campaña que crearía un impuesto a las sobreganancias mineras y revisaría el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Una vez en el poder hizo todo lo contrario: ha gobernado al servicio de las multinacionales extractivas, promulgó 102 decretos legislativos para facilitar el TLC, el despojo territorial y el saqueo de los bienes naturales, junto con la criminalización de la protesta social, cuya más grave expresión es la Masacre de Bagua del 5 de junio del 2009.
Por todo eso, ahora, el viejo Partido Aprista, de más de ochenta años, sin candidato a la presidencia y una lista al Congreso cuestionada por sus bases, ya está prácticamente extinguido.
Perfiles siniestros
Ahora que se acercan las elecciones presidenciales, la mayoría de candidatos se llenan la boca asegurando que respetarán el derecho a la consulta a los pueblos indígenas y acatarán la decisión que emane de esas consultas. De pronto se vuelven democráticos y defensores de los tratados internacionales, hasta ecologistas… Pero los pueblos no olvidamos. Los conocemos, sufrimos en carne propia su servilismo a las multinacionales, su defensa ciega del neoliberalismo extractivista, su nulo respeto por la vida y por los derechos humanos.
Recordamos, por ejemplo, que fue la dictadura de Alberto Fujimori la que luego del autogolpe de Estado del 5 de abril de 1992 impuso una Constitución liberal que recortó nuestros derechos como comunidades, precarizando la tenencia de nuestros territorios al eliminar su condición de inembargables e inalienables, y gracias a la cual se emitieron normas tras normas para facilitar la inversión extractivista: contratos de estabilidad tributaria, cero derechos laborales, mínimos controles ambientales, etc. Poniéndonos en una relación asimétrica empresas transnacionales – Estados contra los pueblos.
Hoy la hija del ex dictador, Keiko Fujimori, es candidata a la Presidencia de la República. Y su única carta de presentación son las “obras” de su padre. Claro que entre esas “obras” no menciona esta imposición del neoliberalismo, ni los delitos de lesa humanidad y corrupción generalizada por los que Alberto Fujimori hoy está preso, condenado a 25 años de cárcel. Tampoco el despilfarro de 10 mil millones de dólares de la venta de las empresas públicas.
La dictadura cayó, el pueblo celebró el retorno de la “democracia”. Tras un breve período de transición, fue elegido Alejandro Toledo, el mismo que en la campaña anterior había prometido ser “el segundo piso” del gobierno de Fujimori: léase más libre mercado y más facilidades para las inversiones, con las consecuencias inevitables de mayores recortes de derechos de nuestros pueblos indígenas y mayor criminalización contra ellos.
Durante su mandato, Alejandro Toledo no tocó ni con el pétalo de una rosa el modelo económico. Respetó religiosamente los contratos gracias a los cuales a las empresas mineras no se les puede aplicar un centavo más de impuestos, se rindió frente a las resistencias empresariales al pago de regalías, reduciéndolas a su mínima expresión. Y siguieron multiplicándose las concesiones, lotizando el país y privatizando las pocas empresas públicas que quedaban.
Por su origen andino, quiso acercarse a los pueblos indígenas y creó una Comisión Nacional de los Pueblos Andinos Amazónicos y Afroperuanos (CONAPA) que terminó en un escándalo de malos manejos de fondos, la que luego fue transformada en un Instituto Nacional de Desarrollo (INDEPA) que poco a poco ha ido excluyendo nuestra participación como pueblos indígenas y reduciéndose a su mínima expresión en el frondoso aparato estatal, hasta que hoy el gobierno del APRA lo liquidó definitivamente.
Luego de una multitudinaria marcha indígena desarrollada por la Confederación de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería, Alejandro Toledo se comprometió a formar una comisión de diálogo tripartita (gobierno-comunidades-empresas mineras) que nunca se concretó. Y fue durante su gobierno que las protestas de las comunidades de Ayabaca, en el ande piurano (norte del Perú) contra la imposición minera fueron violentamente reprimidas, imponiéndose el proyecto minero Río Blanco en una zona única de páramos y bosques de neblina, muy cercana a la frontera con Ecuador, vulnerando todo tipo de normas y tratados internacionales.
Hoy Alejandro Toledo es otra vez candidato, quiere volver a ceñirse la banda presidencial. Y habla de derechos, claro, pero ya lo conocemos.
Mr. PPK
¿Y quién fue el Ministro de Economía de Toledo, el encargado de implementar el modelo económico? Pues Pedro Pablo Kuczynski (PPK), el ciudadano norteamericano, viejo funcionario de instituciones financieras internacionales (IFI). Ese que ahora también quiere ser presidente y para eso, como no tiene partido propio, ha formado un “sancochado” de partidos y movimientos de diversas tendencias a los que solo une la ambición de poder.
Mr. PPK ha sido ministro de diversos gobiernos en los que siempre cumplió el papel de vínculo con las IFI: Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, etc. Pero no solo eso, también está directamente vinculado a empresas mineras, como miembro de muchos directorios. Y como tal es responsable del despojo de territorios de los pueblos indígenas.
Examinemos un caso, el de las comunidades de Espinar, Cusco, que durante veinte largos años sufrieron los impactos de las operaciones de la Minera Nacional Tintaya, la misma que emprendió un brutal proceso de expropiación y despojo de tierras.
En los años ochenta, cuando Tintaya inició sus operaciones en Espinar, Mr. PPK era Ministro de Energía y Minas del gobierno de Fernando Belaunde. Y continuó con el mismo proceder en el período iniciado el 2001, con la empresa ya privatizada con BHP Tintaya, siendo Ministro de Economía y Finanzas del gobierno de Alejandro Toledo, cuando mediante artimañas legales e incluso con violencia, la empresa logró apoderarse de 1,263 hectáreas de tierras de la comunidad Tintaya Marquiri, 246 de la comunidad Alto Huancané, 400 de la comunidad Huano Huano, 477 de la comunidad Alto Huarca y 875 de propietarios individuales.
Luego Mr. PPK, como lobista profesional, al dejar el cargo de ministro pasó a formar parte del directorio de BHP Billiton Tintaya, continuando con la agresión, dividiendo la comunidad de Antaycama en cinco comunidades y despojando totalmente de territorios a la comunidad Tintaya Marquiri, reduciéndola a un centro poblado de media hectárea.
Ahora Mr. PPK se pone poncho y chullo y promete respetar el derecho a la consulta de los pueblos indígenas. Que se lo diga a los despojados de Espinar, a los muertos de Ayabaca, a ver si le creen. Es patético su afán por superar su actual 3.6% de intención de voto, la desesperación de los partidos en los que apoya su candidatura.
No lo logrará, Mr. PPK, porque ya lo conocemos, porque no olvidamos. Porque es nuestra memoria histórica la que nos ha permitido sobrevivir más de quinientos años de políticas de exterminio. Porque ya no somos el folclor para la foto y la postal turística. Porque los pueblos indígenas pasamos ya de la resistencia a la propuesta, estamos dispuestos a decidir sobre nuestros destinos y somos actores políticos.
Lima, 11 de febrero de 2011.
* Coordinador General CAOI
jueves, 27 de enero de 2011
Engañoso retiro de Egasur y tramposo Decreto de Urgencia 001-2011 mantienen en alerta a pueblos de Inambari
jueves, 20 de enero de 2011
2011 - Año del centenario del nacimiento de José María Arguedas
HUGO BLANCO
La conmemoración del centenario del nacimiento de José María Arguedas se ha convertido en bandera de lucha de quienes reivindicamos nuestra cultura con todo su rico contenido: entre muchas otras cosas, de compenetración con Pachamama, cuyos hijos somos y debemos vivir en su seno cuidándola. De organización comunal colectiva, democrática y solidaria, donde mandan todos. Del buen vivir, que entiende que la felicidad no consiste en la acumulación de dinero para cumplir las órdenes de la sociedad de consumo, sino en vivir satisfactoriamente. Del amor a nuestros antepasados y descendientes, de respeto a la diversidad.
El neoliberalismo depredador, naturalmente está en contra de todo eso: arremete contra la naturaleza pretendiendo arrasar la selva a través de convertir al bosque en madera, extrayendo hidrocarburos que envenenan el agua matando animales y vegetales y en muchas otras formas. Ataca en la sierra con la minería y las hidroeléctricas robando y envenenando el agua de la agricultura. Ataca el suelo cultivable con la agroindustria, su monocultivo y uso de agroquímicos.
La lucha en las ideas no es más que el reflejo de la lucha en la práctica: por una parte la población fundamentalmente indígena, víctima de la depredación, y por la otra las grandes empresas multinacionales depredadoras, con sus sirvientes Alan García, Vargas Llosa y otros.
Por eso no nos extraña que el Gobierno se haya negado a declarar al 2011 “Año del centenario del nacimiento de José María Arguedas”. Tampoco nos extraña que múltiples voces de abajo sí lo hagan: el Consejo Regional de Ayacucho lo hizo. En Abancay el municipio organizó la celebración. Hay diversas actividades en Apurímac, Junín, Huancavelica, Ayacucho, Puno, Cajamarca, Cusco y Lima. Son gestos desafiantes contra los enemigos de la naturaleza y del pueblo.
Parte inseparable de la conmemoración del centenario de Arguedas tiene que ser el apoyo a las luchas que hoy están dando los indígenas que tanto amó él, por defender sus principios indígenas: Cocachacra, Combapata, Espinar, Puno, Ayabaca, Huancabamba, etc.
Refiriéndose a su novela “Los Ríos Profundos” Arguedas dijo:
“En la novela imaginé esta invasión con un presentimiento: los hombres que estudian los tiempos que vendrán, los que entienden de luchas sociales y de la política, los que comprendan lo que significa esta sublevación de la toma de la ciudad que he imaginado. ¡Cómo, con cuánto más hirviente sangre se alzarían estos hombres si no persiguieran únicamente la muerte de la madre de la peste, del tifus, sino la de los gamonales, el día que alcancen a vencer el miedo, el horror que les tienen!”
Hoy ya vencieron a los gamonales y se levantan valientemente contra los ataques del neoliberalismo.
¡Apoyemos ese movimiento rebelde que desafía a sus actuales opresores!
Ahora José María está más vivo que nunca, es nuestra bandera de lucha, nuestro “unanchay”, el símbolo de quienes luchamos por la vida contra los “heraldos negros que nos manda la muerte”, en palabras de Vallejo.
Enero del 2011